jueves, marzo 13

¿Kioskeros o quincalleros? Segunda parte

Años 90, un día por la tarde entre semana.
Avenida Castilla, Barrio de la Arena, Gijón.

Vuelve el tema de los kioscos, esos negocios que de niño siempre quisimos que nuestros padres regentaran y que ahora cada vez visitamos menos. Si se entra muy por encima en la clasificación a nivel estructural de éstos negocios tenemos dos tipos bien diferenciados: los que se parecen a cualquier otro local y los aislados de forma geométrica (pentagonal o incluso octogonal), que se construían antaño por las aceras de nuestras calles.

Hoy voy a hablar de uno de estos poligonales y más en concreto uno que hay todavía en servicio en la Avenida Castilla esquina Carretera de la Costa y regentado por un pariente de la momia de Akenathon; una paisana de pelo cardado rubio que era vieja cuando yo empecé a pasar delante yendo al colegio y que hoy sigue igual de vieja. Será de tanto malmeter y leer el Hola, que rejuvenece.

En fin que el kiosko es cuestión es éste:

El Kiosco de marras


Como ves, en principio nada particular. Formas conocidas, cristales colmados de prensa, cómics, gandaya, etc. Así mismo en su interior la paisana tenía una suerte de variedad de gominolas, quicos, cromos y demás mercancía que vendía a nosotros, su mejor cliente, la muchachada.

No obstante ya siendo críos, advertíamos que cuando esta paisana estaba asomada a la ventanuca del kiosco y topaba a alguna paisana conocida, ya podíamos tener prisa que nos dejaba esperando mientras arreglaba el mundo con otra pelo cardado como ella.

Evidentemente si podíamos ir a otro establecimiento íbamos, pero a veces por proximidad o por algo que nos empezaba a picar dentro acabábamos acudiendo al tinglado de la señora ésta.

¿Qué paso con el tiempo? Que pasamos de ser pequeñas liendres que no llegábamos a la ventana del kiosko a convertirnos en teenagers con niveles de testosterona medibles con contador Geiger. Y fue entonces cuando le vimos al kiosco este una nueva característica: vendía porno.

Sí amigos, la paisana de pelo cardado, la purista, la amiga de sus amigas, la que marginaba a la mocedad, la que vendía 5 publicaciones de ganchillo para gayumbos de 0 a 12 años, esa, vendía porno.

¿Contrasentido? ¿eco de juventud alocada? ¿era una sátira? Dudas que nunca se despejarán, pero lo que si era cierto es que en una de las caras del pentágono, la menos accesible, la que al ser vista de cerca acarreaba el peligro de precipitarse al asfalto, en esa la señorona ofrecía a la vista mamas de distinto calibre medio camufladas entre revistas de informática. Sin saberlo esta señora había pronosticado el futuro de los nerd pajilleros, pero ese es otro tema. La cosa es que vendía.

Otros negocios más de nuestro agrado como Terro, por su variedad de mercancía, trato más profesional y uniforme de trabajo se centraban más en papelería dejando a un lado el papel couchè y con ello, como no, el porno. Sin mojarse las manos pasaban de largo por este tema mientras que la señora de marras daba un paso al frente.

Una tarde ociosa al salir de clase, un compañero temerario, Valera, hizo colecta entre los futuros beneficiarios y poniendo pose de macarra treintañero acercose a la ventanuca del kiosko en busca de una publicación con mucha foto y poca letra.

Valera tenía voluntad, pero también algo de acné juvenil y una camisa vaquera que le delataba como adolescente en ciernes y la señora, lista como el hambre lo sabía. Se produjo una tensa conversación:

- Hola buenas tardes, ¿Me da la Ébano? - Valera deposita monedas encima del mostrador y la mira a los ojos con aire de cigoló.
- Me vas a tener que enseñar el DNI - contestó miss Laca Nelly 57 con la mirada que Rambo dedica a un habitante de arrozal antes de abrir fuego con la M60.
- Ah, sisisi, pues ¿me da un chicle de fresa ácida? - Tocatta y fuga.

Mientras Valera mascaba un Boomer de fresa ácida nos conjuramos en que desde ese día, nuestro fin último sería tocarle los cojones lo más posible a la propietaria. Estarás conmigo que aquel día cometió el error de su día. Porque vamos a ver, ¿a quién pensaba venderle ese material? Porque al comprador de prensa habitual de 50 años no creo que se atreva a pedirle el ABC y la Horny Black Slaves y ver el careto que le pone tras la gafas de leer. ¿Quién necesitaba de ese servicio público? pues los recién llegados al mercado de las feromonas, joder.

Yo tengo muy claro que o bien la obligaba un trato con la mafia o que las tenía para putear y montar escenas. O bien pedir DNI's o dar voces para humillar a potenciales y sátiros clientes delante de otros más castos y apostólicos haciendo pasar malos tragos a los habitantes del barrio.

Sólo así se explicaba que renovara puntualmente la mercancía y se le 'pudriera' en el escaparate.

A partir de aquel día empezamos una táctica de desgaste consistente en acercarnos distintas personas a pedir publicaciones inexistentes como la 360 fútbol, Pelota Vasca Hoy o la socorrida Ayuno Extremo.

La muy puta, lista como el hambre en vez de quedar ojiplática, improvisaba rápidamente y era capaz de afirmarte con meneo vertical de cabeza que la 360 fútbol de este mes se le había agotado o que la Pelota Vasca hacía 3 meses que ya no de la traía el proveedor. No se puede ser más dañina.

Hubo proyectos dibujados en las páginas traseras de una libreta Guerrero de cuadros de orinarle el tinglado, pero una vez más la paisana nos ganaba por la mano ya que la forma pentagonal de su parapeto evitaba esquinas cual fortaleza medieval y dejaba al miccionador a la vista de todo el mundo.

Uno no sabe que pensar. ¿Estamos nuevamente ante un caso de una empresaria que no tiene claro quienes son los targets de su mercancía? ¿está relacionada la forma pentagonal de su negocio con algún tipo de logia satánica? ¿es simplemente dañina para con la juventud? ¿usaba braga-faja-cervical y la llevaba muy prieta? Ignoro todo o casi todo de lo preguntado, lo que si tengo claro es que por mi parte tiene un vacío comercial y un embargo total desde hace 15 años.

Nuevamente haciendo amigos se despide de vosotros el rey de la querella y juicio rápido. Muy buenas tardes.

5 comentarios:

karakola dijo...

Diosssssssssss, por finnnnn!!!

LLevo años reivindicando la aparición de ésta historieta en el blog.

Un clásico de las tardes-noches-madrugadas en el Vincer

Merucu dijo...

Eso no le quita veracidad; a ver si se va a insinuar que la Späten aduletera o modifica la realidad...

Tondo Rotondo dijo...

Laca Nelly... Boomer...

Es kiosko era una trampa! :-P

Saludos!

iGnacio dijo...

JAJAJAJA!!!! Que verídico!! Qué cierto!!

Mira que era jodía la tía.

Merucu dijo...

Conoces el kiosko Ignacio?