domingo, marzo 3

Ahora cuando el palacio de castel Gandolfo tiene al Benedictvs como inquilino quiero, que la curia tenga claro un detalle que quizá sea conveniente el tenerlo en cuenta en el inminente cónclave.

En los últimos años ha habido una serie de cambios en la iglesia que han calado en el subconsciente popular con efectos devastadores. Ya en tiempos de Juan Pablo 2, Benni que era prefecto de la doctrina de la fe, estuvo metiendo fichas para que desapareciera el limbo. Miriadas de pequeños neonatos sin bautizo, se veían abocados a yacer en una sala de espera mientras los de inmigración del cielo revisaban su caso, para ver si les admitían o no. En realidad los trámites y revisiones de dcondena se hacen, cómo no, eternos sin existir una salida de esta infinita espera.

Esta jugada burocrática celestial llevaba en vigor desde el año 418 tras el concilio de Cartago, pero ha tenido que ser el papa de la Joy Division el que decidiera remarcar que la existencia del limbo, no deja de ser una leyenda sin motivos suficientes como para ser cierta y por ello, en los años 90, éste tuvo la idea loca de reubicarlos.

A partir de ahora, los niños sin bautizo serán enviados directamente al paraíso gracias a "la infinta misericordia de Dios".

Está muy claro que Benedicto no conoce la panera de Cuevas, Aller (Spain). Y si la conoce, es o bien el anticristo o un es un hijo de puta de categoría.

El noble castillo-panera de Dante
¿Qué necesidad había Benedicto? Si lo del sentimiento de culpabilidad por pasarse con la herencia recibida del gueto del limbo que vosotros inaugurasteis tiempo ha,  y querías hacer un guiño a las juventudes de la secta, sigo sin comprender el porqué de meter a los no bautizados de Asturias en el paraíso. ¿Qué te hemos hecho?

He pasado hoy por delante con el coche de vuelta de mis connivencias semanales y mientras escuchaba radio María en AM ha aparecido en las ondas una psicofonía que haría estremecerse de lujuria al obispo de Filadelfia. Ciéntos, ¡miles! de niños gritando tras esos muros...

Por eso y por más, papa negro, por favor.

Amén.



El Paraíso según herr Benedictvs

Ahora cuando el palacio de castel Gandolfo tiene al Benedictvs como inquilino quiero, que la curia tenga claro un detalle que quizá sea conveniente el tenerlo en cuenta en el inminente cónclave.

En los últimos años ha habido una serie de cambios en la iglesia que han calado en el subconsciente popular con efectos devastadores. Ya en tiempos de Juan Pablo 2, Benni que era prefecto de la doctrina de la fe, estuvo metiendo fichas para que desapareciera el limbo. Miriadas de pequeños neonatos sin bautizo, se veían abocados a yacer en una sala de espera mientras los de inmigración del cielo revisaban su caso, para ver si les admitían o no. En realidad los trámites y revisiones de dcondena se hacen, cómo no, eternos sin existir una salida de esta infinita espera.

Esta jugada burocrática celestial llevaba en vigor desde el año 418 tras el concilio de Cartago, pero ha tenido que ser el papa de la Joy Division el que decidiera remarcar que la existencia del limbo, no deja de ser una leyenda sin motivos suficientes como para ser cierta y por ello, en los años 90, éste tuvo la idea loca de reubicarlos.

A partir de ahora, los niños sin bautizo serán enviados directamente al paraíso gracias a "la infinta misericordia de Dios".

Está muy claro que Benedicto no conoce la panera de Cuevas, Aller (Spain). Y si la conoce, es o bien el anticristo o un es un hijo de puta de categoría.

El noble castillo-panera de Dante
¿Qué necesidad había Benedicto? Si lo del sentimiento de culpabilidad por pasarse con la herencia recibida del gueto del limbo que vosotros inaugurasteis tiempo ha,  y querías hacer un guiño a las juventudes de la secta, sigo sin comprender el porqué de meter a los no bautizados de Asturias en el paraíso. ¿Qué te hemos hecho?

He pasado hoy por delante con el coche de vuelta de mis connivencias semanales y mientras escuchaba radio María en AM ha aparecido en las ondas una psicofonía que haría estremecerse de lujuria al obispo de Filadelfia. Ciéntos, ¡miles! de niños gritando tras esos muros...

Por eso y por más, papa negro, por favor.

Amén.



miércoles, febrero 27

Hubo un tiempo en el que el irse de acampada a un paraje idílico, lejos de dar pereza o ser considerado como una afición extraña era bien recibido por el entorno de amistades.

Esas escapadas, bien e soledad o mejor en compañía de algún compadre o de alguna campista amante de la naturaleza, podían hacer de esos retiros algo más interesantes; toda afición es mucho más gratificante si se disfruta en compañía. Porque no podemos obviar que a oídos de gentes más de Asturiana de Asfaltos como el que os escribe, han llegado rumores de hombres que para entrar en simbiosis con Gaia, han llegado a buscar una zona tranquila con limos y finos, para luego horadar un agujero y después realizar una mística cópula devolviéndole a la tierra el peaje-toll que merece.

Pero eso es llegar a extremos, lo sé. Mucho más habitual es que el eremita de fin de semana vaya pertrechado de la edición ajada de bolsillo de 'hacia lo salvaje' de Jon Krakauer y de un huevín de costo. Sentirse perdido con las piernas fuera de la tienda en la taiga del Puerto San Isidro imaginándose rompiendo con la civilización que tanto daño nos hace, mientras se tiene a mano esa petaca de Vat '69 y un canutito.

Pasar un par de días en ese estado de recogimiento y bajar el domingo a la hora del vermut a la ciudad, con el pelo pidiendo jabón y con la tez seca pero con moreno marinero noruego, hace que surjan las preguntas y que seas el centro de la conversación. Siempre habrá gente envidiosa e incluso que te falten, pero estás por encima de eso y lo demuestras vistiendo bajo el forro polar esa camiseta desteñida de colores psicodélicos que tienes desde hace años y que sueles llevar a tus retiros y aquel concierto homenaje a Tony Ronald del verano pasado.

El problema viene cuando, en una escalada de substancias, decides meterte pal cuerpo unos champis de dudosa procedencia. A ver, que no va a pasar nada, pero durante un rato sabes que no está para nadie. No eres la misma persona. Así que es recomendable no pensar en hacerte un hueco en las redes sociales portando un móvil con cámara y subiendo vídeos en ese estado de percepción aumentada.

Esto le pasó a Hungrybear9562, usuario de Youtube que compartió con el mundo el Double Rainbow que le sorprendió al despertarse en la tienda:

 

Llora y todo el probe, cuando ante la magnificencia del espectáculo, considera más que plausible la existencia de la divinidad. Esa que en su juventud negó más de una vez y que ahora se presenta ante él con un arco iris doble.

Pues déjame que te diga algo 'oso hambriento'. Lo primero, ojito con el nick que gastas. El sistema te presentó alternativas al estar ya en uso y acabaste siendo el humilde Hungrybear9562. Te respeto, eres de ideas fijas y qué cojones, que a ti te llaman Hungry Bear desde los tiempos del chat de Lettera y no tienes por qué cambiar. Vale, pero semejante drama con el arco iris mientras te escucho surniar los mocos mientras repites tus lamentos sintiéndote pequeñito ante el derroche de la refracción, me hace desear que fueras más del tipo de persona que sube al monte hace su hoyo en el suelo y tranquilamente vuelve a casa y nadie se entera.

Después, porque sé que un creyente en el altísimo en estado de éxtasis no lo veo capaz pero la verdad bien parece que te estas tocando y cuando rompes a llorar es cuando llegas al clímax. Descarto esta posibilidad a menos que tengas una pericia del manejo de la cámara y en la otra de tu apéndice que ni con steadycam. Pero que no te voy a negar que imaginarte al final del video ya feliz y reposado me da escalofríos.

A tope sin drogas


Finalmente, léete bien el prospecto de los níscalos deshidratados porque no veo proporcional el número por dos arcoiris. Los que en vez de subir al puerto nos dedicamos a jugar al Rainbow Island no nos llega tanto a la patata como a ti. No quiero verte humillado entre tus conocidos subiendo un video viendo unicornios cuando son dos asturcones, dignidad por favor.

Drogas y acampada

Hubo un tiempo en el que el irse de acampada a un paraje idílico, lejos de dar pereza o ser considerado como una afición extraña era bien recibido por el entorno de amistades.

Esas escapadas, bien e soledad o mejor en compañía de algún compadre o de alguna campista amante de la naturaleza, podían hacer de esos retiros algo más interesantes; toda afición es mucho más gratificante si se disfruta en compañía. Porque no podemos obviar que a oídos de gentes más de Asturiana de Asfaltos como el que os escribe, han llegado rumores de hombres que para entrar en simbiosis con Gaia, han llegado a buscar una zona tranquila con limos y finos, para luego horadar un agujero y después realizar una mística cópula devolviéndole a la tierra el peaje-toll que merece.

Pero eso es llegar a extremos, lo sé. Mucho más habitual es que el eremita de fin de semana vaya pertrechado de la edición ajada de bolsillo de 'hacia lo salvaje' de Jon Krakauer y de un huevín de costo. Sentirse perdido con las piernas fuera de la tienda en la taiga del Puerto San Isidro imaginándose rompiendo con la civilización que tanto daño nos hace, mientras se tiene a mano esa petaca de Vat '69 y un canutito.

Pasar un par de días en ese estado de recogimiento y bajar el domingo a la hora del vermut a la ciudad, con el pelo pidiendo jabón y con la tez seca pero con moreno marinero noruego, hace que surjan las preguntas y que seas el centro de la conversación. Siempre habrá gente envidiosa e incluso que te falten, pero estás por encima de eso y lo demuestras vistiendo bajo el forro polar esa camiseta desteñida de colores psicodélicos que tienes desde hace años y que sueles llevar a tus retiros y aquel concierto homenaje a Tony Ronald del verano pasado.

El problema viene cuando, en una escalada de substancias, decides meterte pal cuerpo unos champis de dudosa procedencia. A ver, que no va a pasar nada, pero durante un rato sabes que no está para nadie. No eres la misma persona. Así que es recomendable no pensar en hacerte un hueco en las redes sociales portando un móvil con cámara y subiendo vídeos en ese estado de percepción aumentada.

Esto le pasó a Hungrybear9562, usuario de Youtube que compartió con el mundo el Double Rainbow que le sorprendió al despertarse en la tienda:

 

Llora y todo el probe, cuando ante la magnificencia del espectáculo, considera más que plausible la existencia de la divinidad. Esa que en su juventud negó más de una vez y que ahora se presenta ante él con un arco iris doble.

Pues déjame que te diga algo 'oso hambriento'. Lo primero, ojito con el nick que gastas. El sistema te presentó alternativas al estar ya en uso y acabaste siendo el humilde Hungrybear9562. Te respeto, eres de ideas fijas y qué cojones, que a ti te llaman Hungry Bear desde los tiempos del chat de Lettera y no tienes por qué cambiar. Vale, pero semejante drama con el arco iris mientras te escucho surniar los mocos mientras repites tus lamentos sintiéndote pequeñito ante el derroche de la refracción, me hace desear que fueras más del tipo de persona que sube al monte hace su hoyo en el suelo y tranquilamente vuelve a casa y nadie se entera.

Después, porque sé que un creyente en el altísimo en estado de éxtasis no lo veo capaz pero la verdad bien parece que te estas tocando y cuando rompes a llorar es cuando llegas al clímax. Descarto esta posibilidad a menos que tengas una pericia del manejo de la cámara y en la otra de tu apéndice que ni con steadycam. Pero que no te voy a negar que imaginarte al final del video ya feliz y reposado me da escalofríos.

A tope sin drogas


Finalmente, léete bien el prospecto de los níscalos deshidratados porque no veo proporcional el número por dos arcoiris. Los que en vez de subir al puerto nos dedicamos a jugar al Rainbow Island no nos llega tanto a la patata como a ti. No quiero verte humillado entre tus conocidos subiendo un video viendo unicornios cuando son dos asturcones, dignidad por favor.

martes, octubre 16

Apunta esta fecha: 29 julio 2013, que viene Mark Knofler. No me vengas con que toca bien pero canta como el culo, que lo que hacía era tocar la guitarra de puta madre y que desde que está en solitario no hace más que bandas sonoras que todas suenan como la de 'La princesa prometida'.

Cuando termine el Marquinos el punteo marchamos, ¿oiste?


Hay que ir aunque sólo sea por ayudarle a jubilarse con una paga digna. Hay que ver cómo está este hombre, eso sí si al ver el video se te escapa la risa es que no tienes corazón:

 


Viene Mark Knofler a Gijón y hay que ir

Apunta esta fecha: 29 julio 2013, que viene Mark Knofler. No me vengas con que toca bien pero canta como el culo, que lo que hacía era tocar la guitarra de puta madre y que desde que está en solitario no hace más que bandas sonoras que todas suenan como la de 'La princesa prometida'.

Cuando termine el Marquinos el punteo marchamos, ¿oiste?


Hay que ir aunque sólo sea por ayudarle a jubilarse con una paga digna. Hay que ver cómo está este hombre, eso sí si al ver el video se te escapa la risa es que no tienes corazón:

 


domingo, septiembre 16

En el 78 en Triana nos llevaban mucha ventaja. No hay más que ver este documental experimental realizado por Juan Sebastián Bollaín, arquitecto y mente plecara además de sátiro local:

 


En Sevilla tuvo que ser

En el 78 en Triana nos llevaban mucha ventaja. No hay más que ver este documental experimental realizado por Juan Sebastián Bollaín, arquitecto y mente plecara además de sátiro local:

 


sábado, septiembre 15

Es todo un arte y no hay más que ver que se adapta a las necesidades del cliente. En este caso el dueño de un silo en Arizona que quiere cobrar el seguro y montar un accidente. Pues me da que no va a colar:


Un derribo no es baladí

Es todo un arte y no hay más que ver que se adapta a las necesidades del cliente. En este caso el dueño de un silo en Arizona que quiere cobrar el seguro y montar un accidente. Pues me da que no va a colar:


martes, agosto 28

miércoles, julio 11

De un tiempo a esta parte quien más quien menos conoce a alguien que decide emplear parte de su tiempo libre al nombre arte de la pesca. Bueno, noble hasta que empiezan a pescar en el muelle mientras pasan barcos, lanzando el sedal con el anzuelo rondando algún lóbulo de paseante despistado, etc.

El problema es que la cosa se está yendo de las manos. Veamos el siguiente video de una familia de turistas que se dedican a la pesca de muil en cerca de Luarca:




La naturaleza da estos sustos. Gracias al museo del calamar de la villa y debido al aroma que deben de emitir sus emisarios, se ve de cuando en cuando algún escualo de estos que te alegran la manaña. Ale, ahora que si lo pescan y lo llevan con los calamares a vender al chigre seguro que salen a hombros.
Naturaleza uno, aficiones raras cero.

Los peligros de la pesca

De un tiempo a esta parte quien más quien menos conoce a alguien que decide emplear parte de su tiempo libre al nombre arte de la pesca. Bueno, noble hasta que empiezan a pescar en el muelle mientras pasan barcos, lanzando el sedal con el anzuelo rondando algún lóbulo de paseante despistado, etc.

El problema es que la cosa se está yendo de las manos. Veamos el siguiente video de una familia de turistas que se dedican a la pesca de muil en cerca de Luarca:




La naturaleza da estos sustos. Gracias al museo del calamar de la villa y debido al aroma que deben de emitir sus emisarios, se ve de cuando en cuando algún escualo de estos que te alegran la manaña. Ale, ahora que si lo pescan y lo llevan con los calamares a vender al chigre seguro que salen a hombros.
Naturaleza uno, aficiones raras cero.

sábado, noviembre 26

Enseñas las entradas, pescas un periódico del festival y en unos minutos te encuentras sentado en el Jovellanos para ver una película de la sección oficial. O de un ciclo retrospectivo, es indiferente.
Al rato se apagan las luces y aparece en el escenario tras una breve presentación el director del film. Junto a él, un hombrecillo con un micrófono que va a hacer de intermediario de su lengua ignota y tu deje local.

Empieza a hablar el sajón y de pronto, dos butacas a la derecha tuya, oyes una risa a carcajadas. No sabes que pasa, ni de que se ríe. Desde el momento que le ves descojonarse y susurrar a su compañera, te has convertido en un espectador de segunda. El chiste te llegará unos segundos después, cuando el director tenga a bien parar de hablar y el traductor te traiga la gracia, tarde.

Pero, cuál es tu sorpresa, cuando escuchas la traducción y no hay ningún chascarrillo. Ha dicho que está contento de estar en la ciudad y que le hace ilusión que sea en aquí y no en otro lugar donde se proyecte por primera vez. Algo falla. ¿Una traducción interesada para engrandecer el ego del festival? En fin, lo pasas por alto. De pronto nueva carcajada socarrona a tu derecha. Giras para mirar y le ves con risa ufana y asintiendo con la cabeza. Miras fijamente al traductor y cuando le toca hablar le escuchas hablar sobre la dificultad de encontrar la felicidad de los personajes y de la labor de producción de la cinta. Vamos, que el que tienes a tu derecha lo que es es un indie gilipollas.

Efectivamente amigo, lo que está haciendo y que cada vez se ve más en eventos con barrera idiomática, es hacerse el políglota amparado por la oscuridad de la sala y reír supuestas gracias antes que el populacho para hacerse ver esos microsegundos antes de que llegue la traducción como un ser viajado, sabio y de risa fácil.

Claro que le dura lo que le dura. ¿Motivos? Ni idea. Una posible auto justificación de haber sido de los del timo de Opening, o del Doctor Mauder o simplemente que son víctima de la fiebre festivalera que azota la ciudad una vez al año.

Empieza la película, olvidas al tipo ese y te embulles en una historia de perdedores. Mientras vas asumiendo que el bueno deTodd Solondz no es ni su sombra, conoces a los personajes. El protagonista con los 40 cumplidos que vive con los padres y sufre una vida bien triste. Colecciona figurillas de esta de plomo de Warhammer. Es su hobby. Pues bien, en una escena le ves ir a un centro comercial a devolver una. Va a atención al cliente y sale en pantalla un tolai con acné. Vale, pues sin que te haya dado tiempo de asumir su presencia te llega una pedorreta ensordecedora que tras unos segundos, eclosiona en una risa Papanoélica (ojito al adjetivo) que viene de la fila de atrás.

Tíos hay que buscarse algo que hacer el resto del año...


Estos HO! HO! HO! se van a suceder en cada escena susceptible de tener vis cómica. Por leve que sea. Que le dan mal la vuelta, ahí tienes la risa. Que llama a la chica por teléfono y tiene tono de espera, pedorreta. Hay algún chiste pro-judío, fatality-combo de pedorreta volcánica y risa navideña.
Otro mal endémico del Festival; con el paso del tiempo han aparecido unos seres que vienen al cine a reirse. Que me parece genial, pero lo que me pone muy nervioso es oír risas cuando no pasa nada. Parecen las risas enlatadas que pueden hacer que el remake de Cheers de Tele5 pase de pufo consumado a hacerse con el nicho de mercado del humor inteligente.

Y es que no porque sea tu director fetiche hay que descojonarse (todavía al cerrar los ojos veo al tío hace que hace dos años solo en una fila, se reía como loco al ver una monja volar en medio del tedio de una de Harmony Korine), ni porque sea indie, hay que reirse de cosas gilipollas. A menos claro que lo que se busque nuevamente, sea el hacer ver a los demás amparado por la oscuridad del cine, lo refinado que tienes el sentido del humor.

Porque vamos. Si el nivel del humor para esta gente está tan bajo, no quiero ni pensar como pueden sobrevivir al día a día. Porque estos piden un cortadín en un chigre al azar en el Llano y en media hora los tienen que medicalizar de urgencia en el pulmón de acero del HUCA.

Gente peligrosa, estos indies.

Protegidos por lo oscuro

Enseñas las entradas, pescas un periódico del festival y en unos minutos te encuentras sentado en el Jovellanos para ver una película de la sección oficial. O de un ciclo retrospectivo, es indiferente.
Al rato se apagan las luces y aparece en el escenario tras una breve presentación el director del film. Junto a él, un hombrecillo con un micrófono que va a hacer de intermediario de su lengua ignota y tu deje local.

Empieza a hablar el sajón y de pronto, dos butacas a la derecha tuya, oyes una risa a carcajadas. No sabes que pasa, ni de que se ríe. Desde el momento que le ves descojonarse y susurrar a su compañera, te has convertido en un espectador de segunda. El chiste te llegará unos segundos después, cuando el director tenga a bien parar de hablar y el traductor te traiga la gracia, tarde.

Pero, cuál es tu sorpresa, cuando escuchas la traducción y no hay ningún chascarrillo. Ha dicho que está contento de estar en la ciudad y que le hace ilusión que sea en aquí y no en otro lugar donde se proyecte por primera vez. Algo falla. ¿Una traducción interesada para engrandecer el ego del festival? En fin, lo pasas por alto. De pronto nueva carcajada socarrona a tu derecha. Giras para mirar y le ves con risa ufana y asintiendo con la cabeza. Miras fijamente al traductor y cuando le toca hablar le escuchas hablar sobre la dificultad de encontrar la felicidad de los personajes y de la labor de producción de la cinta. Vamos, que el que tienes a tu derecha lo que es es un indie gilipollas.

Efectivamente amigo, lo que está haciendo y que cada vez se ve más en eventos con barrera idiomática, es hacerse el políglota amparado por la oscuridad de la sala y reír supuestas gracias antes que el populacho para hacerse ver esos microsegundos antes de que llegue la traducción como un ser viajado, sabio y de risa fácil.

Claro que le dura lo que le dura. ¿Motivos? Ni idea. Una posible auto justificación de haber sido de los del timo de Opening, o del Doctor Mauder o simplemente que son víctima de la fiebre festivalera que azota la ciudad una vez al año.

Empieza la película, olvidas al tipo ese y te embulles en una historia de perdedores. Mientras vas asumiendo que el bueno deTodd Solondz no es ni su sombra, conoces a los personajes. El protagonista con los 40 cumplidos que vive con los padres y sufre una vida bien triste. Colecciona figurillas de esta de plomo de Warhammer. Es su hobby. Pues bien, en una escena le ves ir a un centro comercial a devolver una. Va a atención al cliente y sale en pantalla un tolai con acné. Vale, pues sin que te haya dado tiempo de asumir su presencia te llega una pedorreta ensordecedora que tras unos segundos, eclosiona en una risa Papanoélica (ojito al adjetivo) que viene de la fila de atrás.

Tíos hay que buscarse algo que hacer el resto del año...


Estos HO! HO! HO! se van a suceder en cada escena susceptible de tener vis cómica. Por leve que sea. Que le dan mal la vuelta, ahí tienes la risa. Que llama a la chica por teléfono y tiene tono de espera, pedorreta. Hay algún chiste pro-judío, fatality-combo de pedorreta volcánica y risa navideña.
Otro mal endémico del Festival; con el paso del tiempo han aparecido unos seres que vienen al cine a reirse. Que me parece genial, pero lo que me pone muy nervioso es oír risas cuando no pasa nada. Parecen las risas enlatadas que pueden hacer que el remake de Cheers de Tele5 pase de pufo consumado a hacerse con el nicho de mercado del humor inteligente.

Y es que no porque sea tu director fetiche hay que descojonarse (todavía al cerrar los ojos veo al tío hace que hace dos años solo en una fila, se reía como loco al ver una monja volar en medio del tedio de una de Harmony Korine), ni porque sea indie, hay que reirse de cosas gilipollas. A menos claro que lo que se busque nuevamente, sea el hacer ver a los demás amparado por la oscuridad del cine, lo refinado que tienes el sentido del humor.

Porque vamos. Si el nivel del humor para esta gente está tan bajo, no quiero ni pensar como pueden sobrevivir al día a día. Porque estos piden un cortadín en un chigre al azar en el Llano y en media hora los tienen que medicalizar de urgencia en el pulmón de acero del HUCA.

Gente peligrosa, estos indies.

sábado, septiembre 17

Se acercan las elecciones generales y con ellas las promesas. Tenemos a un candidato que gana si no habla y a otro que tiene que decir todo lo que se le ocurra a ver si suena la campana.

En estos casos desesperados, se suelen hacer promesas de índole económico. Comprometer inversiones, gastos, impuestos para minorías poderosas…

Pero yo creo que hay un nicho de mercado que no se está teniendo en cuenta en las estrategias de campaña: los jubilados.

Millones de votos que ambos partidos creen que con invitarlos a una espicha o llevarles unas pegatinas al hogar del pensionista lo tienen hecho. Pues bien, yo creo que es posible cambiar la inercia del voto maduro y reactivar el sector de la construcción y todo por cuatro perres. Propongo la creación de jubilódromos.

A ver, calma que no es tontería.

Analicemos la situación. A los jubilados, por lo general, les gusta, les apasiona ir a las obras a pasar el día fisgando y comentando entre ellos la jugada. Otro día hablaremos más en profundidad de las raíces de esta extraña afición, pero estamos de acuerdo que son uno más de los participantes del modelo constructivo patrio. Un centro de trabajo no queda constituido per se hasta que no se apoyan dos jubilados en la valla.


Recuerdos de Treblinka



El problema es que en tiempos de crisis ya no hay una densidad de obras suficiente para abastecer a todos los barrios. Los Planes Urbanísticos están llevando el crecimiento de las ciudades y con ellos las grúas y los tajos, lejos del alcance del común de los jubilados.

La mayor parte de los jubilados no están dispuestos a verse afectados por cambios meteorológicos lejos de su barrio por acudir a una obra ajena, que además, no entienden en su contexto y la que no van a poder criticar en el chigre entre sus parroquianos.

La solución, por tanto, pasa por la creación de unas instalaciones de gestión municipal en las que congregar a nuestros veteranos, para tenerlos controlados a la vez que ociosos.

Mi propuesta es tornar un solar en un jubilódromo, a imitación de los sambódromos brasileiros. El gasto inicial es nulo. Con un vallado perimetral quedaría listo. Si existe la posibilidad de acceder a algún crédito de la UE se puede instalar algún graderío o zona cubierta para los días de climatología adversa.

Una vez finalizados los trabajos de urbanización sólo hay que poner una cuña en el parte de la radio o en el Panorama Regional anunciando la inauguración de las instalaciones.

A partir de ahí, el programa queda a manos de la imaginación del consistorio. Yo sugeriría comenzar con un buen movimiento de tierras, con sus retroexcavadoras, camiones, lodos y demás que siempre fascina. El transporte de tierras sería a otros jubilódromos para que el equilibrio de tierras permaneciera intacto.

Tras estos fastos iniciales, otro día se pueden presentar en la obra unos encofradores para trabajar en unas escaleras y unos muros a dos caras que harán las delicias del respetable.

Cuando los jubilados intuyan la llegada al tajo de los albañiles, se trae un bulldozer y se hace un derribo parcial para acallar a los más resabiados.

Se hace desfilar a todos los oficios por allí. Todo esto patrocinado por los primeros espadas del sector con carteles en las vallas, prácticas de la Fundación Laboral de la Construcción, venta de merchandishing…

Vamos, que entre los ingresos publicitarios, venta de garrapiñadas, y demás sale la cosa casi gratis. Y de paso se puede estimular la creación de una Liga estatal de gremios con premios, concursos y giras por los jubilódromos.

Y el favor que nos harían a los que los sufrimos a diario…

ANIMESE, CANDIDATO

El jubilódromo

Se acercan las elecciones generales y con ellas las promesas. Tenemos a un candidato que gana si no habla y a otro que tiene que decir todo lo que se le ocurra a ver si suena la campana.

En estos casos desesperados, se suelen hacer promesas de índole económico. Comprometer inversiones, gastos, impuestos para minorías poderosas…

Pero yo creo que hay un nicho de mercado que no se está teniendo en cuenta en las estrategias de campaña: los jubilados.

Millones de votos que ambos partidos creen que con invitarlos a una espicha o llevarles unas pegatinas al hogar del pensionista lo tienen hecho. Pues bien, yo creo que es posible cambiar la inercia del voto maduro y reactivar el sector de la construcción y todo por cuatro perres. Propongo la creación de jubilódromos.

A ver, calma que no es tontería.

Analicemos la situación. A los jubilados, por lo general, les gusta, les apasiona ir a las obras a pasar el día fisgando y comentando entre ellos la jugada. Otro día hablaremos más en profundidad de las raíces de esta extraña afición, pero estamos de acuerdo que son uno más de los participantes del modelo constructivo patrio. Un centro de trabajo no queda constituido per se hasta que no se apoyan dos jubilados en la valla.


Recuerdos de Treblinka



El problema es que en tiempos de crisis ya no hay una densidad de obras suficiente para abastecer a todos los barrios. Los Planes Urbanísticos están llevando el crecimiento de las ciudades y con ellos las grúas y los tajos, lejos del alcance del común de los jubilados.

La mayor parte de los jubilados no están dispuestos a verse afectados por cambios meteorológicos lejos de su barrio por acudir a una obra ajena, que además, no entienden en su contexto y la que no van a poder criticar en el chigre entre sus parroquianos.

La solución, por tanto, pasa por la creación de unas instalaciones de gestión municipal en las que congregar a nuestros veteranos, para tenerlos controlados a la vez que ociosos.

Mi propuesta es tornar un solar en un jubilódromo, a imitación de los sambódromos brasileiros. El gasto inicial es nulo. Con un vallado perimetral quedaría listo. Si existe la posibilidad de acceder a algún crédito de la UE se puede instalar algún graderío o zona cubierta para los días de climatología adversa.

Una vez finalizados los trabajos de urbanización sólo hay que poner una cuña en el parte de la radio o en el Panorama Regional anunciando la inauguración de las instalaciones.

A partir de ahí, el programa queda a manos de la imaginación del consistorio. Yo sugeriría comenzar con un buen movimiento de tierras, con sus retroexcavadoras, camiones, lodos y demás que siempre fascina. El transporte de tierras sería a otros jubilódromos para que el equilibrio de tierras permaneciera intacto.

Tras estos fastos iniciales, otro día se pueden presentar en la obra unos encofradores para trabajar en unas escaleras y unos muros a dos caras que harán las delicias del respetable.

Cuando los jubilados intuyan la llegada al tajo de los albañiles, se trae un bulldozer y se hace un derribo parcial para acallar a los más resabiados.

Se hace desfilar a todos los oficios por allí. Todo esto patrocinado por los primeros espadas del sector con carteles en las vallas, prácticas de la Fundación Laboral de la Construcción, venta de merchandishing…

Vamos, que entre los ingresos publicitarios, venta de garrapiñadas, y demás sale la cosa casi gratis. Y de paso se puede estimular la creación de una Liga estatal de gremios con premios, concursos y giras por los jubilódromos.

Y el favor que nos harían a los que los sufrimos a diario…

ANIMESE, CANDIDATO

lunes, agosto 22

Imagínate una oficina. Una empresa relativamente moderna. Todas las paredes pintadas de blanco con enormes litografías de Jawlensky. Mesas con pantallas enormes y delante de ellas, las más eminentes promesas en diseño y márketing trabajando codo con codo. La mezcla perfecta entre talento y farlopa.

Un día les llama la Fundación del Moderno. ¿No te suena? Pues que sepas que están detrás del festival de cine fantástico de Carbayín, de la invención del Post-Rock o de los creadores del tabaco Pueblo como rebeldía al Chester. Como ves, surten de bienes básicos para todo avant-garde que se precie, así como de los que algún día quieren ser modernos y epatar en la cola del Alimerka con su pintaza.

Pues bien, tras una reunión en las oficinas de la empresa se les encarga el diseño conceptual de un medio de transporte para el moderno. No puede ser de motor de explosión (ser eco-friendly es una de las máximas), la relación calidad-precio debe estar descompensada (para así alejarlo del mass-media) y tiene que estar para esta primavera. Y estamos a mediados de diciembre.

Uno que hizo una FP de informática en Arsenio Toral y que se encuentra presente en la reunión para hacer bulto y porque tiene cara de achinao, toma la palabra y con sus cojones sugiere que eso ya está inventado y propone al adopción del Segway por parte de la Fundación. El Quality Surveyor vomita en una papelera y la Consejera Delegada tiene que adelantar al medio día su primera dosis de dexidrina.

Tras redirigir al ponente a RRHH a por su carta de despido, se vuelve a los temas serios. Se pactan unos plazos y se promete un boceto conceptual en menos de una semana.

Esa misma tarde se convoca una reunión interna con los diseñadores y demás cabezas pensantes. No les alarma el proyecto. Ya han vivido épocas y desafíos de este nivel. Joder, que con sus cojones relanzaron el vinilo cuando Apple se sacó de la manga el primer iPod. Esto no puede ser tan difícil.

Va pasando la semana y el Jefe de Proyectos ve como los bocetos que le mandan sus lacayos parecen trabajos de fin de curso de pre-tecnología de un instituto laico del extrarradio. Lo mejor que tienen hasta ahora es un monociclo que lleva acoplada como una suerte de tabla de planchar de bazar chino forrada de tweed y en la que, con el equilibrio suficiente, se puede ir horizontal y así recostado compaginar el pedaleo con la lectura, por ejemplo, de la novela inédita de Corín Tellado que se ha filtrado que saldrá casi al tiempo que este ingenio del transporte en los albores de la primavera.

Vamos, que están bien jodidos.

Jornadas interminables, maquetas y más diseños y nada pasa el control interno de calidad de la empresa. A saber, Arno. Natural de Bohadilla del Monte, aunque la versión oficiosa es que nació en un orfanato Bauhaus de Renania y educado en un ballenero noruego por una pareja de nihilistas positivos. Arno va torciendo el gesto mientras le enseñan uno tras otro los partos del departamento creativo. Nada le hace tilín al exigente de Arno.

El día de entrega del boceto preliminar, en el briefing de la mañana en la sala 'azul 88' le da por aparecer a uno de los enchufados farloperos en plantilla que no se sabía nada de él desde hacía 6 semanas. Teóricamente de viaje en Bulgaria ejerciendo de cool-hunter empapándose de la herencia comunista, pero con Conrado cualquiera sabe. No se puede descartar que en la T4 en vez de embarcar hacia Sofía, optara por visitar las fuentes del Narcea y pasar las 6 semanas fumando vilortos con algún parroquiano y disertando sobre la pataca y el orujo mezclado con Jajeffmeiter.

Conrado se sienta con un Frapuchino de moka de 12 euros y atiende a las caras de pánico de sus iguales. Objetos que desafían al menos dos leyes de la teoría de la gravedad de Newton, acaban en la carpeta de 'posibles', mientras el Jefe de Proyecto empieza a morder las uñas de la secretaria a falta de las suyas, ya a nivel de muñón, debido al estress acumulado.

Él lo ve claro y se levanta y con voz ronca pide una cuartilla y un Faber-Castell HB negro y amarillo de los de toda la vida. Se hace el silencio en la sala. Con la lengua mordida a un lado de la boca empieza a garabatear unos trazos. En menos de un minuto está su más reciente creación sobre el proyector.

Parece una bicicleta.

Joder, es una puta bicicleta de toda la vida. Una cosa es la moda de llevar maillots de equipos de los 70 como complemento casual, y otra es querer hacer que un moderno se mueva en bicicleta como haría cualquier gilipollas el sábado por la mañana para autoengañarse creyendo que es persona sana. El moderno sacrifica su salud si hace falta con tal de estar en la cresta. ¿Qué tomadura de pelo es ésta, Conrado?

Es perro viejo. Deja que sus compañeros empiecen a llamarle de todo, a criticar su diseño y que de paso, que alivien presión. Se está sacrificando por el grupo mientras traga un sorbo del nectar del Starbucks de la esquina. El Jefe de proyectos no se desmarca todavía. Le mira fijamente con los brazos cruzados a la espera. Es su último cartucho y con estos politoxicómanos de bachiller científico-técnico, cualquiera sabe.

Tras acallar los gritos, Conrado vuelve a tomar la palabra. El concepto básico es, efectivamente, la bicicleta. Pero tiene unas características únicas que la hacen apta para un moderno. Lo primero, el revival. Cuadro de corredor de los 60. Acero y que pese, nada de tonterías high-tech de carbono. Lo segundo, prescindir de marcas ni logos. Colores uniformes y llantas a juego o en combinación. Se abre la puerta a gamas cromáticas Di Stijl, o fluorescencias ochenteras. Y por último la concesión decadente y ultramoderna. Piñón fijo, sin marchas y ojito: sin frenos.

Silencio en la sala 'azul 88'. No parece ya tan pijada la idea de Conrado. De hecho en 15 minutos ya están dos diseñadores con llenos de aros por el focico haciendo una serie de la bicicleta en distintos colores el el Corel. Al rato se saca a Arno de la habitación oscura donde pasa su media jornada y se le enseña el parto creativo de Conrado. No solo le vale, sino que apuntilla que un buen medio de difusión del la bicicleta moderna puede ser a través de peluquerías modernucias, tiendas vintage e incluso mercerías de barrio. Pre-ordena tres para él mismo. Éxito total.



Esa misma noche el Jefe de Proyecto cena con los representantes de la Fundación en un Thai de comida manchega siendo felicitado efusivamente. ¡Los has vuelto a hacer, Valbuena'. Mientras tanto, Conrado carga a la VISA de la empresa un un cuartín que kilu de harina Villafranquina y acto seguido se le conceden 3 semanas de vacaciones pagadas mientras en la empresa empieza la producción del diseño final de lo que va a ser el éxito del 2011.

El resto, amigos, es historia.

Emociones fuertes por unos 500 euros y ser la comidilla en la cuesta del Cholo o en asambleas de barrio está al alcance de tu mano. La posibilidad de dejar la ortodoncia por el asfalto al no poder frenar, no es nada en comparación por estar ahí, entre los que van a triunfar. Este año en Gijón no sé que va a pasar en los aledaños del Centro San Agustín en el Festival de Cine con tanta bici aparcada fuera.

Y es que las tendencias se crean a golpe loncha de Conrados, amigos.

Modas y bicis sin frenos

Imagínate una oficina. Una empresa relativamente moderna. Todas las paredes pintadas de blanco con enormes litografías de Jawlensky. Mesas con pantallas enormes y delante de ellas, las más eminentes promesas en diseño y márketing trabajando codo con codo. La mezcla perfecta entre talento y farlopa.

Un día les llama la Fundación del Moderno. ¿No te suena? Pues que sepas que están detrás del festival de cine fantástico de Carbayín, de la invención del Post-Rock o de los creadores del tabaco Pueblo como rebeldía al Chester. Como ves, surten de bienes básicos para todo avant-garde que se precie, así como de los que algún día quieren ser modernos y epatar en la cola del Alimerka con su pintaza.

Pues bien, tras una reunión en las oficinas de la empresa se les encarga el diseño conceptual de un medio de transporte para el moderno. No puede ser de motor de explosión (ser eco-friendly es una de las máximas), la relación calidad-precio debe estar descompensada (para así alejarlo del mass-media) y tiene que estar para esta primavera. Y estamos a mediados de diciembre.

Uno que hizo una FP de informática en Arsenio Toral y que se encuentra presente en la reunión para hacer bulto y porque tiene cara de achinao, toma la palabra y con sus cojones sugiere que eso ya está inventado y propone al adopción del Segway por parte de la Fundación. El Quality Surveyor vomita en una papelera y la Consejera Delegada tiene que adelantar al medio día su primera dosis de dexidrina.

Tras redirigir al ponente a RRHH a por su carta de despido, se vuelve a los temas serios. Se pactan unos plazos y se promete un boceto conceptual en menos de una semana.

Esa misma tarde se convoca una reunión interna con los diseñadores y demás cabezas pensantes. No les alarma el proyecto. Ya han vivido épocas y desafíos de este nivel. Joder, que con sus cojones relanzaron el vinilo cuando Apple se sacó de la manga el primer iPod. Esto no puede ser tan difícil.

Va pasando la semana y el Jefe de Proyectos ve como los bocetos que le mandan sus lacayos parecen trabajos de fin de curso de pre-tecnología de un instituto laico del extrarradio. Lo mejor que tienen hasta ahora es un monociclo que lleva acoplada como una suerte de tabla de planchar de bazar chino forrada de tweed y en la que, con el equilibrio suficiente, se puede ir horizontal y así recostado compaginar el pedaleo con la lectura, por ejemplo, de la novela inédita de Corín Tellado que se ha filtrado que saldrá casi al tiempo que este ingenio del transporte en los albores de la primavera.

Vamos, que están bien jodidos.

Jornadas interminables, maquetas y más diseños y nada pasa el control interno de calidad de la empresa. A saber, Arno. Natural de Bohadilla del Monte, aunque la versión oficiosa es que nació en un orfanato Bauhaus de Renania y educado en un ballenero noruego por una pareja de nihilistas positivos. Arno va torciendo el gesto mientras le enseñan uno tras otro los partos del departamento creativo. Nada le hace tilín al exigente de Arno.

El día de entrega del boceto preliminar, en el briefing de la mañana en la sala 'azul 88' le da por aparecer a uno de los enchufados farloperos en plantilla que no se sabía nada de él desde hacía 6 semanas. Teóricamente de viaje en Bulgaria ejerciendo de cool-hunter empapándose de la herencia comunista, pero con Conrado cualquiera sabe. No se puede descartar que en la T4 en vez de embarcar hacia Sofía, optara por visitar las fuentes del Narcea y pasar las 6 semanas fumando vilortos con algún parroquiano y disertando sobre la pataca y el orujo mezclado con Jajeffmeiter.

Conrado se sienta con un Frapuchino de moka de 12 euros y atiende a las caras de pánico de sus iguales. Objetos que desafían al menos dos leyes de la teoría de la gravedad de Newton, acaban en la carpeta de 'posibles', mientras el Jefe de Proyecto empieza a morder las uñas de la secretaria a falta de las suyas, ya a nivel de muñón, debido al estress acumulado.

Él lo ve claro y se levanta y con voz ronca pide una cuartilla y un Faber-Castell HB negro y amarillo de los de toda la vida. Se hace el silencio en la sala. Con la lengua mordida a un lado de la boca empieza a garabatear unos trazos. En menos de un minuto está su más reciente creación sobre el proyector.

Parece una bicicleta.

Joder, es una puta bicicleta de toda la vida. Una cosa es la moda de llevar maillots de equipos de los 70 como complemento casual, y otra es querer hacer que un moderno se mueva en bicicleta como haría cualquier gilipollas el sábado por la mañana para autoengañarse creyendo que es persona sana. El moderno sacrifica su salud si hace falta con tal de estar en la cresta. ¿Qué tomadura de pelo es ésta, Conrado?

Es perro viejo. Deja que sus compañeros empiecen a llamarle de todo, a criticar su diseño y que de paso, que alivien presión. Se está sacrificando por el grupo mientras traga un sorbo del nectar del Starbucks de la esquina. El Jefe de proyectos no se desmarca todavía. Le mira fijamente con los brazos cruzados a la espera. Es su último cartucho y con estos politoxicómanos de bachiller científico-técnico, cualquiera sabe.

Tras acallar los gritos, Conrado vuelve a tomar la palabra. El concepto básico es, efectivamente, la bicicleta. Pero tiene unas características únicas que la hacen apta para un moderno. Lo primero, el revival. Cuadro de corredor de los 60. Acero y que pese, nada de tonterías high-tech de carbono. Lo segundo, prescindir de marcas ni logos. Colores uniformes y llantas a juego o en combinación. Se abre la puerta a gamas cromáticas Di Stijl, o fluorescencias ochenteras. Y por último la concesión decadente y ultramoderna. Piñón fijo, sin marchas y ojito: sin frenos.

Silencio en la sala 'azul 88'. No parece ya tan pijada la idea de Conrado. De hecho en 15 minutos ya están dos diseñadores con llenos de aros por el focico haciendo una serie de la bicicleta en distintos colores el el Corel. Al rato se saca a Arno de la habitación oscura donde pasa su media jornada y se le enseña el parto creativo de Conrado. No solo le vale, sino que apuntilla que un buen medio de difusión del la bicicleta moderna puede ser a través de peluquerías modernucias, tiendas vintage e incluso mercerías de barrio. Pre-ordena tres para él mismo. Éxito total.



Esa misma noche el Jefe de Proyecto cena con los representantes de la Fundación en un Thai de comida manchega siendo felicitado efusivamente. ¡Los has vuelto a hacer, Valbuena'. Mientras tanto, Conrado carga a la VISA de la empresa un un cuartín que kilu de harina Villafranquina y acto seguido se le conceden 3 semanas de vacaciones pagadas mientras en la empresa empieza la producción del diseño final de lo que va a ser el éxito del 2011.

El resto, amigos, es historia.

Emociones fuertes por unos 500 euros y ser la comidilla en la cuesta del Cholo o en asambleas de barrio está al alcance de tu mano. La posibilidad de dejar la ortodoncia por el asfalto al no poder frenar, no es nada en comparación por estar ahí, entre los que van a triunfar. Este año en Gijón no sé que va a pasar en los aledaños del Centro San Agustín en el Festival de Cine con tanta bici aparcada fuera.

Y es que las tendencias se crean a golpe loncha de Conrados, amigos.

martes, octubre 5

Buenas tardes.

Pese a encontrarme en un periodo de retiro espiritual de larga duración en lo que se refiere al blog, me veo obligado a salir de mi coma inducido para hacer público un documento audiovisual aterrador. Ya no tanto por su contenido en casquería o lamentos sino por el mensaje. Al grano.

Me encuentro esta tarde de visita en una empresa de alquiler de maquinaria para la construcción. Gente sana, atentos, displícitos y que en base a un conocimiento mutuo, nos llevamos bien.

La visita era para ver in situ una mini pala de cara a alquilarla durante dos semanas para abrir unas zanjas para realizar un drenaje. Al ver una le pregunté a uno de los comerciales si me podría valer ese modelo y su rapidez.

Directamente me espetó: "vas a flipar lo rápida, segura y manejable que es. Espera un momentín". Acto seguido llamo a alguien y poco después me encontraba ante este espectáculo:



Creo que no hay mucho más que decir. Así son estos tiempos que vivimos.

WEEEEeeeeeeeEEEEEeeee


¿A qué se dedica tu padre?

Buenas tardes.

Pese a encontrarme en un periodo de retiro espiritual de larga duración en lo que se refiere al blog, me veo obligado a salir de mi coma inducido para hacer público un documento audiovisual aterrador. Ya no tanto por su contenido en casquería o lamentos sino por el mensaje. Al grano.

Me encuentro esta tarde de visita en una empresa de alquiler de maquinaria para la construcción. Gente sana, atentos, displícitos y que en base a un conocimiento mutuo, nos llevamos bien.

La visita era para ver in situ una mini pala de cara a alquilarla durante dos semanas para abrir unas zanjas para realizar un drenaje. Al ver una le pregunté a uno de los comerciales si me podría valer ese modelo y su rapidez.

Directamente me espetó: "vas a flipar lo rápida, segura y manejable que es. Espera un momentín". Acto seguido llamo a alguien y poco después me encontraba ante este espectáculo:



Creo que no hay mucho más que decir. Así son estos tiempos que vivimos.

WEEEEeeeeeeeEEEEEeeee


lunes, marzo 22

Como lo oyes, voy a meterme con uno de los mayores logros sociales de los últimos tiempos y no porque patrocine esta entrada alguna entidad sanitaria privada, sino que voy a aportar datos irrefutables.

Es noticia hoy en todos los rotativos el logro del señor Obama de haber abierto la sanidad a los que menos recursos tienen. Así de pronto se atisba como un avance social, pero no es más que la costra del problema. ¿Qué es lo que quiere el negro? ¿jugar a a ser Dios? Si un hombrecillo de Kentucky con su gorra de John Deere le sale un punto rojo cerca del ombligo y luego degenera en una gonorrea trifásica, ¿quiénes somos nosotros para tratar de alargar la vida de este hombre? La naturaleza es sabia. Y si no, veamos un ejemplo.

George (Jorge según reza la cartilla baustismal), vecín de Gijón sufrió hace unos años y fruto de un lance desafortunadísimo un accidente que hizo que un hacha acabara alojada en su cráneo. Superado el susto inicial, rehizo su vida normal sin pasársele por la cabeza el acudir al galeno ya que al médico o se va si no es necesario.

No pasa nada, hasta que pasa


Tras años de vida normal, en un reconocimiento médico por parte de la empresa (que no vamos a citar), un médico recién titulado instó a Jorgín a operarse el hacha aduciendo "que eso no era normal". Tanto insistió que Jorge acabó sintiéndose permanentemente observado y accedió a operarse, colapsando aún más si cabe el sistema sanitario.

Tras despertar de la anestesia George empezó a comportarse de forma extraña. Notaba la presencia del "miembro fantasma" y para paliar esta sensación, comenzó a portar en todo momento el hacha y una maza de grandes dimensiones. Comenzó a comprar la Nueva España cuando siempre había sido de la Voz de Asturias y a hacerse fan en Facebook de Iker Jiménez.

Queriendo cambiar a mejor quiso adquirir un can como mascota y dio con una vecina de Gijón que se anunciaba en la prensa local presentando una camada a buen precio. Tras concertar una cita presentose George con el hacha, la maza y con una verborrea cuando menos preocupante. La señora, dudaba con razón que Jorgín fuera buen receptor de la cría de Bulldog Francés y rehusó a vendérselo.

Ahí lo tienes. Fue en ese preciso momento cuando el relé de George hizo corto y empezó a ver cosas. Mezclose la paisana, el ocultismo, los poderes telepáticos de la señora y la cosa acabó como acabó:

Agrede con un hacha a una mujer que se negó a venderle su perro

¿Te das cuenta que si a George se le hubiera dejado con su hacha en la cabeza este desagradable suceso no hubiera acontecido? Home por favor, porque agresivo no fue nunca según cuentan amigos y allegados. Putero y borracho sin duda, pero como dice el líder vaticano: "Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra".

Ahora se habla de trastorno mental, enajenación... no amigos, no. El problema: la Sanidad Pública y el afán de alargar la vida de seres que, llegado el momento, Dios los quiere a su lado y trata de darles un puestín de funcionarios en el cielo. Y mientras nosotros modificando el orden de las cosas.

Aquí hay una clara víctima y no sólo hablo de la señora; hablo de George. Dejemos a los hombrecillos fenecer en paz y así, de paso, liberamos el sistema de pensiones.

Las desventajas de la Sanidad Pública

Como lo oyes, voy a meterme con uno de los mayores logros sociales de los últimos tiempos y no porque patrocine esta entrada alguna entidad sanitaria privada, sino que voy a aportar datos irrefutables.

Es noticia hoy en todos los rotativos el logro del señor Obama de haber abierto la sanidad a los que menos recursos tienen. Así de pronto se atisba como un avance social, pero no es más que la costra del problema. ¿Qué es lo que quiere el negro? ¿jugar a a ser Dios? Si un hombrecillo de Kentucky con su gorra de John Deere le sale un punto rojo cerca del ombligo y luego degenera en una gonorrea trifásica, ¿quiénes somos nosotros para tratar de alargar la vida de este hombre? La naturaleza es sabia. Y si no, veamos un ejemplo.

George (Jorge según reza la cartilla baustismal), vecín de Gijón sufrió hace unos años y fruto de un lance desafortunadísimo un accidente que hizo que un hacha acabara alojada en su cráneo. Superado el susto inicial, rehizo su vida normal sin pasársele por la cabeza el acudir al galeno ya que al médico o se va si no es necesario.

No pasa nada, hasta que pasa


Tras años de vida normal, en un reconocimiento médico por parte de la empresa (que no vamos a citar), un médico recién titulado instó a Jorgín a operarse el hacha aduciendo "que eso no era normal". Tanto insistió que Jorge acabó sintiéndose permanentemente observado y accedió a operarse, colapsando aún más si cabe el sistema sanitario.

Tras despertar de la anestesia George empezó a comportarse de forma extraña. Notaba la presencia del "miembro fantasma" y para paliar esta sensación, comenzó a portar en todo momento el hacha y una maza de grandes dimensiones. Comenzó a comprar la Nueva España cuando siempre había sido de la Voz de Asturias y a hacerse fan en Facebook de Iker Jiménez.

Queriendo cambiar a mejor quiso adquirir un can como mascota y dio con una vecina de Gijón que se anunciaba en la prensa local presentando una camada a buen precio. Tras concertar una cita presentose George con el hacha, la maza y con una verborrea cuando menos preocupante. La señora, dudaba con razón que Jorgín fuera buen receptor de la cría de Bulldog Francés y rehusó a vendérselo.

Ahí lo tienes. Fue en ese preciso momento cuando el relé de George hizo corto y empezó a ver cosas. Mezclose la paisana, el ocultismo, los poderes telepáticos de la señora y la cosa acabó como acabó:

Agrede con un hacha a una mujer que se negó a venderle su perro

¿Te das cuenta que si a George se le hubiera dejado con su hacha en la cabeza este desagradable suceso no hubiera acontecido? Home por favor, porque agresivo no fue nunca según cuentan amigos y allegados. Putero y borracho sin duda, pero como dice el líder vaticano: "Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra".

Ahora se habla de trastorno mental, enajenación... no amigos, no. El problema: la Sanidad Pública y el afán de alargar la vida de seres que, llegado el momento, Dios los quiere a su lado y trata de darles un puestín de funcionarios en el cielo. Y mientras nosotros modificando el orden de las cosas.

Aquí hay una clara víctima y no sólo hablo de la señora; hablo de George. Dejemos a los hombrecillos fenecer en paz y así, de paso, liberamos el sistema de pensiones.

lunes, febrero 22

Hola buenas tardes,

Entre que salgo y no salgo de esta ya larga época de falta de creatividad, te convido a pasarte por un antiguo post sobre cierto cartel sito en Lugones-sur-mer, que está convirtiéndose, a toro pasado, en un puro y genuino flame religioso.

Que mejor piscolabis que un flame para pasar este frío invierno y así desempolvar el hacha de guerra (unos) o el botafumeiro con ántrax (los otros).

El hilo se puede consultar por aquí

Flame clerical

Hola buenas tardes,

Entre que salgo y no salgo de esta ya larga época de falta de creatividad, te convido a pasarte por un antiguo post sobre cierto cartel sito en Lugones-sur-mer, que está convirtiéndose, a toro pasado, en un puro y genuino flame religioso.

Que mejor piscolabis que un flame para pasar este frío invierno y así desempolvar el hacha de guerra (unos) o el botafumeiro con ántrax (los otros).

El hilo se puede consultar por aquí

martes, noviembre 17

A ojos de muchos, una mala forma de actuar.

Efectivamente, da que pensar el porqué una persona decide que, por ejemplo, el día de la boda de su mejor amiga, va a ser el centro de atención. Las razones se me antojan diversas y van en proporción a lo putas y malas sean la novia y su supuesta amiga entre ellas.

Siempre escuché que a las bodas, las mujeres no deben de ir de blanco. Cosa que creo que cae de cajón más que nada porque de blanco no se viste casi nadie (a excepción de Francis Lorenzo, aquel panete que iba de galán que hacía de profesor de física en 'Compañeros', que salió en alguna gala con un chaqué blanco). De otros colores no se saben limitaciones, así que la horquilla es amplia.

Ahora pon que la amiga esté curiosa y que entre lunch previa a la comida y durante el ágape, ésta ingiera la nada desdeñable cantidad de 2 hectolitros de caldos alcohólicos. En cuanto la orquesta empieza a tocar los primeros 'tiru-lirus' y la gente empieza a acercarse a gastar pista después del waltz, la amiga tratará de reunir las miradas haciendo lo que mejor sabe hacer:

Efectivamente amigos, aullar y dar vueltes:



Ya se veía en el careto de la novia tras los primeros alaridos un resquemor y un resquemor. 'Esta me la arma', pensaba Rocío con su recogido de 200 euros mientras bailaba al son del Pericote muyaidín ese que tocaba la orquesta. Luego claro, la amiga vio la mástil y entre el licor de mango con 7up estaba cargau y que era putuca como ella sola, pegó el brincu pa espatarrase y quedar enganchada como una andarica, con los efectos ya visionados.

La novia con hemorragia pero manteniendo el rictus pensando en como va a trepanar a la amiga, el novio a cuadros, gritos entre las gentes más impresionables, la orquesta que aguantando el tipo aún cayendo el tenderete y la amiga que no sabemos nada de ella.

¿Moraleja? En eventos así lamentables ya de por sí en los que estás rodeado de desconocidos y que para encima vas vestido de forma atípica, bebe si eso, pero agarrau al taburete de la barra y sin mucho desplazamiento más allá del que te transporte al baño pa vaciar el tanque.

¿Eh?

Intentar destacar en el día especial de otra persona

A ojos de muchos, una mala forma de actuar.

Efectivamente, da que pensar el porqué una persona decide que, por ejemplo, el día de la boda de su mejor amiga, va a ser el centro de atención. Las razones se me antojan diversas y van en proporción a lo putas y malas sean la novia y su supuesta amiga entre ellas.

Siempre escuché que a las bodas, las mujeres no deben de ir de blanco. Cosa que creo que cae de cajón más que nada porque de blanco no se viste casi nadie (a excepción de Francis Lorenzo, aquel panete que iba de galán que hacía de profesor de física en 'Compañeros', que salió en alguna gala con un chaqué blanco). De otros colores no se saben limitaciones, así que la horquilla es amplia.

Ahora pon que la amiga esté curiosa y que entre lunch previa a la comida y durante el ágape, ésta ingiera la nada desdeñable cantidad de 2 hectolitros de caldos alcohólicos. En cuanto la orquesta empieza a tocar los primeros 'tiru-lirus' y la gente empieza a acercarse a gastar pista después del waltz, la amiga tratará de reunir las miradas haciendo lo que mejor sabe hacer:

Efectivamente amigos, aullar y dar vueltes:



Ya se veía en el careto de la novia tras los primeros alaridos un resquemor y un resquemor. 'Esta me la arma', pensaba Rocío con su recogido de 200 euros mientras bailaba al son del Pericote muyaidín ese que tocaba la orquesta. Luego claro, la amiga vio la mástil y entre el licor de mango con 7up estaba cargau y que era putuca como ella sola, pegó el brincu pa espatarrase y quedar enganchada como una andarica, con los efectos ya visionados.

La novia con hemorragia pero manteniendo el rictus pensando en como va a trepanar a la amiga, el novio a cuadros, gritos entre las gentes más impresionables, la orquesta que aguantando el tipo aún cayendo el tenderete y la amiga que no sabemos nada de ella.

¿Moraleja? En eventos así lamentables ya de por sí en los que estás rodeado de desconocidos y que para encima vas vestido de forma atípica, bebe si eso, pero agarrau al taburete de la barra y sin mucho desplazamiento más allá del que te transporte al baño pa vaciar el tanque.

¿Eh?

viernes, septiembre 11

Superada la fase aquella en que orientales con pantalones de tergal nos acosaban por las calles vendiéndonos flores, diademas multicolores y demás parafernalia, e inmersos hoy en la época del vendedor de CDs y DVDs, entramos este verano ya definitivamente en la era del músico callejero cansino.

¿Cómo reconocerle? Es cuando menos cazurro, sino extranjero, pero siempre caucásico y con marcado CE. Porta generalmente acordeón o clarinete y los más virtuosos un violín sin barniz. Mucho ojo con estos Paganinis de salón que generalmente hacen como que tocan pero la realidad es que te hacen un guitar jiro y luego encima piden perres.

Van amplificados o al menos con 'backing tracks' de grandes éxitos de terraza para acompañar y brasean cinco o diez minutos hasta que ven aparecer venas en las frentes de varios de los clientes. Es en ese preciso momento, cuando hacen una razzia recaudatoria y arrancan a dar la murga al bar de enfrente, por lo que aunque a distancia, seguirás oyéndolos un buen rato más.

Eso sí, como en todo, hay sub-mundo amateur y artistas más profesionales. Y para muestra no perderse al crack que nos estuvo amenizando en Muros del Nalón el otro día:



Después de ese "Lif de kids aloún" y el Paranoid, como para no rascar el bolsillo y darle unos sextercios.

Y sí, efectivamente, sigo con vida.

Música en la calle

Superada la fase aquella en que orientales con pantalones de tergal nos acosaban por las calles vendiéndonos flores, diademas multicolores y demás parafernalia, e inmersos hoy en la época del vendedor de CDs y DVDs, entramos este verano ya definitivamente en la era del músico callejero cansino.

¿Cómo reconocerle? Es cuando menos cazurro, sino extranjero, pero siempre caucásico y con marcado CE. Porta generalmente acordeón o clarinete y los más virtuosos un violín sin barniz. Mucho ojo con estos Paganinis de salón que generalmente hacen como que tocan pero la realidad es que te hacen un guitar jiro y luego encima piden perres.

Van amplificados o al menos con 'backing tracks' de grandes éxitos de terraza para acompañar y brasean cinco o diez minutos hasta que ven aparecer venas en las frentes de varios de los clientes. Es en ese preciso momento, cuando hacen una razzia recaudatoria y arrancan a dar la murga al bar de enfrente, por lo que aunque a distancia, seguirás oyéndolos un buen rato más.

Eso sí, como en todo, hay sub-mundo amateur y artistas más profesionales. Y para muestra no perderse al crack que nos estuvo amenizando en Muros del Nalón el otro día:



Después de ese "Lif de kids aloún" y el Paranoid, como para no rascar el bolsillo y darle unos sextercios.

Y sí, efectivamente, sigo con vida.

miércoles, julio 1

No es por insistir, aunque lo haga con bastante frecuencia, pero lo que anda suelto a media tarde por el barrio del Llano es para hacer un estudio demográfico en profundidad. Ayer, sin ir más lejos tuvimos la suerte de observar, mientras caía una tormenta veraniega, como dos jóvenes gachupines patrullaban el parque con de la Serena blandiendo sendas pistolas de aire comprimido y, de cuando en cuando, se mandaban unas ráfagas ante la alegría y alborozo de los parroquianos.

Debido a los calores intrínsecos de la tormenta estival, se acrecentó en 4 puntos la aparición de snipers en las ventanas, uséase, vecinos que ante el sopor de su propia existencia, buscan diversión pasando la tarde asomados a la ventana. Pues bien, ayer se pudo observar la presencia de familias enteras turnándose para asomarse, así como varios snipers desnudos, buscando la evaporación rápida.

Y me pregunto yo, ¿es posible relacionar la conducta de un barrio entero mediante un nexo común, como por ejemplo su alimentación? ¿es posible que empresas de semillas transgénicas hayan tomado el barrio del Llano como centro de experimentación secreta?

Antes de tacharme de conspiranoico, espera a ver la prueba empírica. Gracias a unos contactos en la Empresa Municipal de Aguas de Gijón, hemos podido realizar esta misma mañana un trabajo de campo que aclara para siempre las dudas sobre la excepcionalidad de las gentes del popular barrio gijonés.

¿De qué modo puede ayudarnos la EMA para arrojar luz en esta sospecha de alteración genética? Pues bien, ante la imposibilidad de analizar a cada individuo por separado, se me ha ocurrido analizar sus desechos. Y el plan no es dar tupperwares aleatoriamente para analizar su heces, no. La idea es adentrarnos por las alcantarillas y ver, in situ, qué se cuece una vez que estos seres tiran de la cadena.

Pues bien, la EMA nos ha permitido introducir una cámara robotizada por el ramal de una de las calles más populares del barrio (vía que no revelaremos de cara a evitar agravios comparativos), para así intentar acercarnos lo más posible, hablando siempre en términos relativos, a los ojetes (con perdón) de nuestros conciudadanos.

El resultado es este:



Una vez acostumbrada la vista (porque al principio su puede pensar que estamos ante una colonoscopia o las hoy tan de moda lavativas a las finas hierbas), podemos comprender la naturaleza del experimento, la tubería y el detalle en el que hacen zoom los técnicos de la EMA.

Efectivamente, amigos, ahí hay algo que tiene un latido propio. He de decir que los técnicos municipales no era precisamente becarios del Plan Piles, sino tres hombres curtidos en cientos de fosas sépticas y otros pozos de la alegría y he de señalar que dos de ellos acabaron regurgitando el pincho de tortilla mientras el tercero echaba mano a la estampita de la Santina que llevaba en la cartera mientras manejaba el mecanismo óptico.

Ahora es momento que un equipo del CSIC tome el relevo y continúe las investigaciones ya que el fenoméno claramente nos supera. Hemos demostrado que parte de lo que campa por los duodenos de los vecinos y, horror, quizá dentro de los nuestros propios, sigue con vida, aún después de realizar el tránsito y ser arrojado al saneamiento municipal.

Mucho ojo cuando merques esas galletas de marca alemana o etiqueta en cuatro idiomas de los que tres son de escritura cirílica, es posible que estés dando tu consentimiento a ser el huésped de una criatura, que una vez analizadas las pruebas, tiene poco de entrañable.

Feliz aperitivo :D

Lo que la alcantarilla esconde

No es por insistir, aunque lo haga con bastante frecuencia, pero lo que anda suelto a media tarde por el barrio del Llano es para hacer un estudio demográfico en profundidad. Ayer, sin ir más lejos tuvimos la suerte de observar, mientras caía una tormenta veraniega, como dos jóvenes gachupines patrullaban el parque con de la Serena blandiendo sendas pistolas de aire comprimido y, de cuando en cuando, se mandaban unas ráfagas ante la alegría y alborozo de los parroquianos.

Debido a los calores intrínsecos de la tormenta estival, se acrecentó en 4 puntos la aparición de snipers en las ventanas, uséase, vecinos que ante el sopor de su propia existencia, buscan diversión pasando la tarde asomados a la ventana. Pues bien, ayer se pudo observar la presencia de familias enteras turnándose para asomarse, así como varios snipers desnudos, buscando la evaporación rápida.

Y me pregunto yo, ¿es posible relacionar la conducta de un barrio entero mediante un nexo común, como por ejemplo su alimentación? ¿es posible que empresas de semillas transgénicas hayan tomado el barrio del Llano como centro de experimentación secreta?

Antes de tacharme de conspiranoico, espera a ver la prueba empírica. Gracias a unos contactos en la Empresa Municipal de Aguas de Gijón, hemos podido realizar esta misma mañana un trabajo de campo que aclara para siempre las dudas sobre la excepcionalidad de las gentes del popular barrio gijonés.

¿De qué modo puede ayudarnos la EMA para arrojar luz en esta sospecha de alteración genética? Pues bien, ante la imposibilidad de analizar a cada individuo por separado, se me ha ocurrido analizar sus desechos. Y el plan no es dar tupperwares aleatoriamente para analizar su heces, no. La idea es adentrarnos por las alcantarillas y ver, in situ, qué se cuece una vez que estos seres tiran de la cadena.

Pues bien, la EMA nos ha permitido introducir una cámara robotizada por el ramal de una de las calles más populares del barrio (vía que no revelaremos de cara a evitar agravios comparativos), para así intentar acercarnos lo más posible, hablando siempre en términos relativos, a los ojetes (con perdón) de nuestros conciudadanos.

El resultado es este:



Una vez acostumbrada la vista (porque al principio su puede pensar que estamos ante una colonoscopia o las hoy tan de moda lavativas a las finas hierbas), podemos comprender la naturaleza del experimento, la tubería y el detalle en el que hacen zoom los técnicos de la EMA.

Efectivamente, amigos, ahí hay algo que tiene un latido propio. He de decir que los técnicos municipales no era precisamente becarios del Plan Piles, sino tres hombres curtidos en cientos de fosas sépticas y otros pozos de la alegría y he de señalar que dos de ellos acabaron regurgitando el pincho de tortilla mientras el tercero echaba mano a la estampita de la Santina que llevaba en la cartera mientras manejaba el mecanismo óptico.

Ahora es momento que un equipo del CSIC tome el relevo y continúe las investigaciones ya que el fenoméno claramente nos supera. Hemos demostrado que parte de lo que campa por los duodenos de los vecinos y, horror, quizá dentro de los nuestros propios, sigue con vida, aún después de realizar el tránsito y ser arrojado al saneamiento municipal.

Mucho ojo cuando merques esas galletas de marca alemana o etiqueta en cuatro idiomas de los que tres son de escritura cirílica, es posible que estés dando tu consentimiento a ser el huésped de una criatura, que una vez analizadas las pruebas, tiene poco de entrañable.

Feliz aperitivo :D

jueves, junio 25

Algo genético de la época en que vivíamos en cuevas y teníamos la misma esperanza de vida que un lemming, hace que de cuando en cuando nos veamos tomando la iniciativa y sacando lo mejor de nosotros mismos dejando boquiabiertas y ojipláticas a nuestras parejas e incluso a nuestra familias políticas.

Solemos hacernos los remolones, ya que las tareas manuales son, para que negarlo, cansadas. Y además generalmente estas tareas que precisan de nuestro instinto cavernario, suelen ser ideas geniales de ellas, tales como cambiar una cortina, montar un sinfonier para el retoño o arreglar el grifo que gotea.

Pero una cosa si que está clara, una vez que nos ponemos hacemos que se arrepientan de habernos levantado de nuestro trono de pensar. Desplegamos toda la ferramienta disponible, generamos un nivel adecuado de suciedad y desperdicios acordes con la maniobra y acompañamos la faena con gruñidos sordos, maldiciones por lo bajini y sudores mientras nos observan hacernos con la alcayata de marras.

Pues bien, dentro de las tareas que se pueden llegar a realizar en una vivienda, las hay fáciles, menos fáciles, difíciles y realmente complicadas. Eso sí, aunque no tengamos ni los conocimientos, ni los medios, ni la entereza de pedir ayuda cuando nos vemos perdidos, por nuestros cojones que acabar se acaba. Veamos un par de ejemplos de estas tareas tediosas de fontanería casera.

En primer lugar, tenemos a la joven pareja que abandona la tiranía del asfalto y compra una "entrañable" casina en Pinzales en medio de la naturaleza. Tras despertar del arrebato agro-folk, los urbanitas se percatan que los paisanos de antes no tenían calefacción y que se tizaba a diario para mantener la casa caliente. Tras sopesar una décima de segundo la idea de comprar carbón y al instante desecharla, ella dice que la caldera la puede instalar un primo de ella que es fontanero. Él, con cara de sobrau baja al sótano con un lápiz y una llave inglesa y anuncia que para la hora de cenar habrá agua caliente. Tres días después, nos encontramos con esto:
Aislando el pasatubo

Vemos que tras afuracar la pared había que sellar, y qué mejor sellador que treinta tubos de Supergén™. Para hacer masa un par de rodillos de cocina de esos que regaló la suegra cuando se casaron y pista

En segundo lugar tenemos a una pareja de Corvera de Asturias, que están viviendo en usufructo en el piso de la abuela de ella. Tras pasar una semana "en una nube" con la nueva vivienda, al poco tiempo empiezan a verle las pegas. Que si el colchón no es que esté blando, es que ruedas hasta el centro, que si cierras la ventana y pasa el aire por la carpintería...

Pues bien, de tanto usarlo se gasto el monomando (que no el amor) de la cocina. Ella sugiere comprar uno nuevo y llamar a un fontanero. Él, que tiene una FP y las prácticas acabadas pone la cara esa de "yo controlo" y dice que lo arregla él. Mientras hay que cortar el agua o hacer un apaño en la cocina; fácil, este rapazón no tarda tres días, en diez minutos se despacha con esto:
No hay fuga que se resista

Ahí lo tienes; rápido, eficaz y con ese toque que hace imposible negar que lo has hecho tu mismo. La envidia de las amigas de ella cuando vengan a casa. "Lo hizo mi Robertín, con esas manitas". Otro tema será arreglar el monomando, pero eso ya para la próxima vez que de tanto dar la turra, dejes de ver la película y por no aguantarla más, decidas ponerte a hacer de hombre de la casa.

Via There I fixed it


Una de fontanería casera

Algo genético de la época en que vivíamos en cuevas y teníamos la misma esperanza de vida que un lemming, hace que de cuando en cuando nos veamos tomando la iniciativa y sacando lo mejor de nosotros mismos dejando boquiabiertas y ojipláticas a nuestras parejas e incluso a nuestra familias políticas.

Solemos hacernos los remolones, ya que las tareas manuales son, para que negarlo, cansadas. Y además generalmente estas tareas que precisan de nuestro instinto cavernario, suelen ser ideas geniales de ellas, tales como cambiar una cortina, montar un sinfonier para el retoño o arreglar el grifo que gotea.

Pero una cosa si que está clara, una vez que nos ponemos hacemos que se arrepientan de habernos levantado de nuestro trono de pensar. Desplegamos toda la ferramienta disponible, generamos un nivel adecuado de suciedad y desperdicios acordes con la maniobra y acompañamos la faena con gruñidos sordos, maldiciones por lo bajini y sudores mientras nos observan hacernos con la alcayata de marras.

Pues bien, dentro de las tareas que se pueden llegar a realizar en una vivienda, las hay fáciles, menos fáciles, difíciles y realmente complicadas. Eso sí, aunque no tengamos ni los conocimientos, ni los medios, ni la entereza de pedir ayuda cuando nos vemos perdidos, por nuestros cojones que acabar se acaba. Veamos un par de ejemplos de estas tareas tediosas de fontanería casera.

En primer lugar, tenemos a la joven pareja que abandona la tiranía del asfalto y compra una "entrañable" casina en Pinzales en medio de la naturaleza. Tras despertar del arrebato agro-folk, los urbanitas se percatan que los paisanos de antes no tenían calefacción y que se tizaba a diario para mantener la casa caliente. Tras sopesar una décima de segundo la idea de comprar carbón y al instante desecharla, ella dice que la caldera la puede instalar un primo de ella que es fontanero. Él, con cara de sobrau baja al sótano con un lápiz y una llave inglesa y anuncia que para la hora de cenar habrá agua caliente. Tres días después, nos encontramos con esto:
Aislando el pasatubo

Vemos que tras afuracar la pared había que sellar, y qué mejor sellador que treinta tubos de Supergén™. Para hacer masa un par de rodillos de cocina de esos que regaló la suegra cuando se casaron y pista

En segundo lugar tenemos a una pareja de Corvera de Asturias, que están viviendo en usufructo en el piso de la abuela de ella. Tras pasar una semana "en una nube" con la nueva vivienda, al poco tiempo empiezan a verle las pegas. Que si el colchón no es que esté blando, es que ruedas hasta el centro, que si cierras la ventana y pasa el aire por la carpintería...

Pues bien, de tanto usarlo se gasto el monomando (que no el amor) de la cocina. Ella sugiere comprar uno nuevo y llamar a un fontanero. Él, que tiene una FP y las prácticas acabadas pone la cara esa de "yo controlo" y dice que lo arregla él. Mientras hay que cortar el agua o hacer un apaño en la cocina; fácil, este rapazón no tarda tres días, en diez minutos se despacha con esto:
No hay fuga que se resista

Ahí lo tienes; rápido, eficaz y con ese toque que hace imposible negar que lo has hecho tu mismo. La envidia de las amigas de ella cuando vengan a casa. "Lo hizo mi Robertín, con esas manitas". Otro tema será arreglar el monomando, pero eso ya para la próxima vez que de tanto dar la turra, dejes de ver la película y por no aguantarla más, decidas ponerte a hacer de hombre de la casa.

Via There I fixed it


martes, junio 23

Estamos a poco más de un mes para que sea abra la puerta a la nueva edición de la Feria de Muestras de Asturias, aka. feria de la quincalla, aka. feria de bocandrillo de calamares.

Pues bien, como cada año, los fabricantes ultiman las novedades para sorprender al ya sobre-estimulado público con la intención de colocarles sus productos. Y si hay un gremio que se está resintiendo por la desaceleración acelerada, es el gremio de los prefabricados.

Si conoces el recinto ferial, no tienes más que cruzar por la puerta principal, que en frente ya te topas con los chalets prefabricados que llevan cogiendo polvo 15 años. Un par de soluciones que van desde la cabaña de madera que más que para vivir da para agazaparse con el Cetme a la espera de la propia captura, y uno más dotado y atrezado, que desde el exterior tiene el aspecto de una vivienda. Apariencia que queda en duda si se visita el interior y se golpean las paredes de cartoné, que anticipan noches de ruidos de los críos o las risas de los suegros cuando vayas a defecar a media noche.

Hay que innovar; y gente con perres sigue habiendo, así que es la hora del prefabricado. Esas parcelas edificables pueden pasar en menos de un mes a lucir con un chalet tirolés de maderona que resaltará y aportará diversidad a la ya agotado y cansino paisaje de casas a cuatro aguas con teja romana.

Pes bien, estuve esta semana en las instalaciones de un fabricante que cree que tiene la fórmula para dinamitar el mercado de la vivienda prefabricada con nuevos diseños más atractivos, aún si cabe. Al verme de menos de 40 años, y tras la presentación general, me llevó a la urbanización donde tienen montadas las casas piloto y aparcó delante de una en concreto. El emprendedor me dice, "no me dirás que esto no os vuelve locos a los jóvenes":
La casa Window

Ahí lo tienes. Parece ser que se puso este buen hombre en manos de una consultora madrileña que le hizo un estudio de mercado para ver en qué podía mejorar los diseños de sus viviendas. Tras desembolsar una cantidad indecente, creerme que realmente indecente, de dinero, le sueltan unos bocetos con la idea de la casa "Windows" o casa "Wifi".

El empresario, tuvo a bien a seguir las indicaciones de diseño, pero alterando el nombre a "Manhattan". Sabia decisión, ya puestos a gastar dinero, ¿qué prefieres?, ¿vivir en la caseta Wifi o plantar tu colchón de látex de la Nasa en tu magna vivienda prefabricada de dos plantas modelo Manhattan?. Está claro.

Vender no se si va a vender muchas, pero desde luego que este verano se va a hablar de la casa esta. Tela, tela los que vienen empujando...

Lo último en casas prefabricadas

Estamos a poco más de un mes para que sea abra la puerta a la nueva edición de la Feria de Muestras de Asturias, aka. feria de la quincalla, aka. feria de bocandrillo de calamares.

Pues bien, como cada año, los fabricantes ultiman las novedades para sorprender al ya sobre-estimulado público con la intención de colocarles sus productos. Y si hay un gremio que se está resintiendo por la desaceleración acelerada, es el gremio de los prefabricados.

Si conoces el recinto ferial, no tienes más que cruzar por la puerta principal, que en frente ya te topas con los chalets prefabricados que llevan cogiendo polvo 15 años. Un par de soluciones que van desde la cabaña de madera que más que para vivir da para agazaparse con el Cetme a la espera de la propia captura, y uno más dotado y atrezado, que desde el exterior tiene el aspecto de una vivienda. Apariencia que queda en duda si se visita el interior y se golpean las paredes de cartoné, que anticipan noches de ruidos de los críos o las risas de los suegros cuando vayas a defecar a media noche.

Hay que innovar; y gente con perres sigue habiendo, así que es la hora del prefabricado. Esas parcelas edificables pueden pasar en menos de un mes a lucir con un chalet tirolés de maderona que resaltará y aportará diversidad a la ya agotado y cansino paisaje de casas a cuatro aguas con teja romana.

Pes bien, estuve esta semana en las instalaciones de un fabricante que cree que tiene la fórmula para dinamitar el mercado de la vivienda prefabricada con nuevos diseños más atractivos, aún si cabe. Al verme de menos de 40 años, y tras la presentación general, me llevó a la urbanización donde tienen montadas las casas piloto y aparcó delante de una en concreto. El emprendedor me dice, "no me dirás que esto no os vuelve locos a los jóvenes":
La casa Window

Ahí lo tienes. Parece ser que se puso este buen hombre en manos de una consultora madrileña que le hizo un estudio de mercado para ver en qué podía mejorar los diseños de sus viviendas. Tras desembolsar una cantidad indecente, creerme que realmente indecente, de dinero, le sueltan unos bocetos con la idea de la casa "Windows" o casa "Wifi".

El empresario, tuvo a bien a seguir las indicaciones de diseño, pero alterando el nombre a "Manhattan". Sabia decisión, ya puestos a gastar dinero, ¿qué prefieres?, ¿vivir en la caseta Wifi o plantar tu colchón de látex de la Nasa en tu magna vivienda prefabricada de dos plantas modelo Manhattan?. Está claro.

Vender no se si va a vender muchas, pero desde luego que este verano se va a hablar de la casa esta. Tela, tela los que vienen empujando...

sábado, junio 20

Al igual que la música, la moda y la ropa interior, todo cambia. Y una realidad palpable es que los chigres de siempre están dando un giro para adaptarse a las nuevas demandas de los clientes.

De un tiempo a esta parte, y de cara a lograr una distinción con el resto de la competencia, los hosteleros tratan de hacer de su local único. Ahora se cuidan detalles que hace unos años nadie reparaba en ellos. Desde el hilo musical, que otrora se nutría de cd's de música lounge de ascensor, hemos pasado a poner Pericote-Chill-Out, Nu-Jazz y otros excesos ambientales que hacen imposible tararear nada entre la ensalada y el entrecot.

Otro tema en el que se busca la distinción en es el nombre, y más que el nombre en acotar el negocio. Antes había tres tipos básicos de negocios. Bar, Restaurante y Mesón. Pensarás que se te ocurren más variedades. Pues sí, las había pero no dejaban de ser atisbos de hacerse el guay. Una cafetería no deja de ser un bar pero con una vaporetta y 10 kilos de café 'El Gallego'. Una cervecería es el intento fallido de montar un bar de parroquianos y ante la falta de aforo se trata de ganarse a la mocedad a base de Mahous y alpiste salado.

El Restaurant en favor de restaurante, dice mucho del empresario. Quitamos una vocal y el negocio se vuelve más moderno, más internacional, más azafrán, más de todo. Pues bien, vuelve esa tendencia.

No es raro escuchar la nueva apertura de un gastrobar en algún barrio elegante de tu ciudad o villa marinera. ¿Gastrobar? Da la impresión que es el bar de siempre pero con pinchos de tortilla de chorizo. Pues no, se trata de un nuevo concepto. Pagas por cenar 50 euros, pero en mesas de madera de Pino Valsaín, puedes renunciar al corsé de la mesa tradicional y tapear en taburete y atiende, ¡por el mismo precio sin sobrecoste alguno!

Los camareros van ataviados con un mandil diseño Balenciaga y con una sonrisa de medio lado que te hace pasar la velada temiendo que te aliñen las endibias caramelizadas con otros fluidos que no sean jugos de Módena.

Y lo más importante, ¿sabes cómo darse cuenta que estás en un local distinto? Cuando te disculpas de tu pareja y/o invitados y te vas al baño y te encuentras con esto:
Ambientes mágicos

Date cuenta, ¿ves el alicatado? cómo logran el envejecido vintage de los azulejos ni idea, pero desde luego el efecto gastrourinario está conseguidísimo. Parece que estás en Casa Aurora. ¿Y esos mingitorios? De metro cincuenta y de loza salvaje de la Granja de San Idelfonso, igualmente envejecida por el luthier de Roca.

Si añadimos la ausencia de iluminación eléctrica en favor de la ecología y el olor a cera de iglesia enfrentándose mano a mano con el geuníno olor a orín, hace la experiencia de ir a vaciar el tanque uno de los placeres de estos nuevos establecimientos, donde hasta la roña, parece roña genuína.

Un gustazo.

Los restaurantes están cambiando

Al igual que la música, la moda y la ropa interior, todo cambia. Y una realidad palpable es que los chigres de siempre están dando un giro para adaptarse a las nuevas demandas de los clientes.

De un tiempo a esta parte, y de cara a lograr una distinción con el resto de la competencia, los hosteleros tratan de hacer de su local único. Ahora se cuidan detalles que hace unos años nadie reparaba en ellos. Desde el hilo musical, que otrora se nutría de cd's de música lounge de ascensor, hemos pasado a poner Pericote-Chill-Out, Nu-Jazz y otros excesos ambientales que hacen imposible tararear nada entre la ensalada y el entrecot.

Otro tema en el que se busca la distinción en es el nombre, y más que el nombre en acotar el negocio. Antes había tres tipos básicos de negocios. Bar, Restaurante y Mesón. Pensarás que se te ocurren más variedades. Pues sí, las había pero no dejaban de ser atisbos de hacerse el guay. Una cafetería no deja de ser un bar pero con una vaporetta y 10 kilos de café 'El Gallego'. Una cervecería es el intento fallido de montar un bar de parroquianos y ante la falta de aforo se trata de ganarse a la mocedad a base de Mahous y alpiste salado.

El Restaurant en favor de restaurante, dice mucho del empresario. Quitamos una vocal y el negocio se vuelve más moderno, más internacional, más azafrán, más de todo. Pues bien, vuelve esa tendencia.

No es raro escuchar la nueva apertura de un gastrobar en algún barrio elegante de tu ciudad o villa marinera. ¿Gastrobar? Da la impresión que es el bar de siempre pero con pinchos de tortilla de chorizo. Pues no, se trata de un nuevo concepto. Pagas por cenar 50 euros, pero en mesas de madera de Pino Valsaín, puedes renunciar al corsé de la mesa tradicional y tapear en taburete y atiende, ¡por el mismo precio sin sobrecoste alguno!

Los camareros van ataviados con un mandil diseño Balenciaga y con una sonrisa de medio lado que te hace pasar la velada temiendo que te aliñen las endibias caramelizadas con otros fluidos que no sean jugos de Módena.

Y lo más importante, ¿sabes cómo darse cuenta que estás en un local distinto? Cuando te disculpas de tu pareja y/o invitados y te vas al baño y te encuentras con esto:
Ambientes mágicos

Date cuenta, ¿ves el alicatado? cómo logran el envejecido vintage de los azulejos ni idea, pero desde luego el efecto gastrourinario está conseguidísimo. Parece que estás en Casa Aurora. ¿Y esos mingitorios? De metro cincuenta y de loza salvaje de la Granja de San Idelfonso, igualmente envejecida por el luthier de Roca.

Si añadimos la ausencia de iluminación eléctrica en favor de la ecología y el olor a cera de iglesia enfrentándose mano a mano con el geuníno olor a orín, hace la experiencia de ir a vaciar el tanque uno de los placeres de estos nuevos establecimientos, donde hasta la roña, parece roña genuína.

Un gustazo.

jueves, junio 18

Da igual que acabes de inventar un robot de cocina que hace al mismo tiempo arroz con almejas y frixuelos todo en el mismo habitáculo, o que acabes de conseguir la franquicia de la parrilla de George Foreman para el bajo Nalón, que si no tienes un medio de publicitar tu producto, estás condenado a ver como cría pelusa en el almacén.

Eso mismo debió de pensar este emprendedor del barrio del Llano, cuando llegó a sus manos un accesorio para potas que evita que al hervir el guiso que no derrame líquido. Tras tener el invento, hizo un análisis de quien iba a ser el target de su producto. En este caso, la destinataria prototípica estaba clara; mujer blanca (aunque usualmente con dos capas de polvo del desierto kashmere por la cara), que suele bajar en zapatillas a sacar la basura, que ansía vivir en el quinto en vez de en el tercero, no por intuir el Cantábrico, sino por poder fisgar con más profundidad de campo cuando hace sus guardias asomada a la ventana y, lo más importante, que a pesar de llevar 40 años cocinando siempre se le pegan las lentejas.

Definida la presa, ahora hay que pensar en el medio. ¿Campaña viral en la red? Estos troles de roca la única red que conocen es la que se ponen para entrar al sarcófago cada noche para alargar la vida de sus cardados, por lo que descartada. ¿Anuncios en prensa local? Sólo compran la Voz de Asturias los fines de semana y porque regalan coleccionables del estilo "Economía de mineros autistas prerrománicos en la Asturias del siglo XIX". En cartoné, a todo color y que acabará con seguridad en las manos de algún nieto con cara perpleja al recibir semejante ladrillo.

Queda la radio. Pero como estas audiófilas extremas no se salen de Cadena Dial y Radio-Olé, es imposible entrar en estas radiofórmulas cañí que adolecen de publicidad y patrocinios.

Nos quedan las técnicas de guerrilla urbana, el pasquín, la propaganda bélica, el mensaje que te cala y lo recuerdas hasta cuando levantas la taza ya en casa. Te hace falta por tanto un mensaje, un eslogan, unos colores, un parto creativo, un...

¡He! Mírame

Bueno sí, o esto.

Este barrio es para hacer visitas guiadas y no el Madrid de los Austrias...

Marketing agresivo

Da igual que acabes de inventar un robot de cocina que hace al mismo tiempo arroz con almejas y frixuelos todo en el mismo habitáculo, o que acabes de conseguir la franquicia de la parrilla de George Foreman para el bajo Nalón, que si no tienes un medio de publicitar tu producto, estás condenado a ver como cría pelusa en el almacén.

Eso mismo debió de pensar este emprendedor del barrio del Llano, cuando llegó a sus manos un accesorio para potas que evita que al hervir el guiso que no derrame líquido. Tras tener el invento, hizo un análisis de quien iba a ser el target de su producto. En este caso, la destinataria prototípica estaba clara; mujer blanca (aunque usualmente con dos capas de polvo del desierto kashmere por la cara), que suele bajar en zapatillas a sacar la basura, que ansía vivir en el quinto en vez de en el tercero, no por intuir el Cantábrico, sino por poder fisgar con más profundidad de campo cuando hace sus guardias asomada a la ventana y, lo más importante, que a pesar de llevar 40 años cocinando siempre se le pegan las lentejas.

Definida la presa, ahora hay que pensar en el medio. ¿Campaña viral en la red? Estos troles de roca la única red que conocen es la que se ponen para entrar al sarcófago cada noche para alargar la vida de sus cardados, por lo que descartada. ¿Anuncios en prensa local? Sólo compran la Voz de Asturias los fines de semana y porque regalan coleccionables del estilo "Economía de mineros autistas prerrománicos en la Asturias del siglo XIX". En cartoné, a todo color y que acabará con seguridad en las manos de algún nieto con cara perpleja al recibir semejante ladrillo.

Queda la radio. Pero como estas audiófilas extremas no se salen de Cadena Dial y Radio-Olé, es imposible entrar en estas radiofórmulas cañí que adolecen de publicidad y patrocinios.

Nos quedan las técnicas de guerrilla urbana, el pasquín, la propaganda bélica, el mensaje que te cala y lo recuerdas hasta cuando levantas la taza ya en casa. Te hace falta por tanto un mensaje, un eslogan, unos colores, un parto creativo, un...

¡He! Mírame

Bueno sí, o esto.

Este barrio es para hacer visitas guiadas y no el Madrid de los Austrias...